A 90 minutos, 120 a lo sumo, de acceder a la final de la Liga de Campeones, el Bar-ça pone hoy rumbo al viaje más ilusionante de la temporada. Las esperanzas del club y de millones de aficionados están depositadas en el partido que el equipo de Frank Rijkaard disputará mañana en Old Trafford. Le aguarda nada menos que el Manchester United en uno de los escenarios más legendarios del viejo continente. La expedición barcelonista partirá esta mañana desde el aeropuerto del Prat en un vuelo chárter con el cosquillero propio de las grandes ocasiones y el deseo de que no sea el último desplazamiento europeo del curso. Aún falta Moscú.

Rijkaard contará para el partido de mañana con el mismo grupo de jugadores que jugó el partido de ida. Las únicas novedades son la entrada de Carles Puyol, que no jugó en el Camp Nou por sanción –y que ocupará precisamente la plaza que otro jugador sancionado, el mexicano Rafa Márquez–, y del brasileño Edmílson, que desplaza de la convocatoria a Giovani. A parte de los lesionados Ronaldinho y Jorquera, las otras ausencias de la lista, por criterios técnicos, son Oleguer y Ezquerro.

El Barça, que estará alojado en el hotel Abode Manchester, se entrenará esta tarde, a partir de las siete de la tarde –las ocho hora española- en el escenario del partido. La sesión estará abierta a los medios de comunicación durante los primeros 15 minutos, como establece la normativa de la UEFA. Tres cuartos de hora antes de su inicio, tendrá lugar la rueda de prensa oficial de Frank Rijkaard. El Manchester United tienen previsto realizar el último entrenamiento previo al partido esta mañana en la ciudad deportiva del club. La comparecencia de su técnico, Alex Ferguson, ante los medios de comunicación será a las dos de la tarde, hora local.

Para Rijkaard y sus jugadores llega la hora de la verdad. Aparcada la Liga, el encuentro de Old Trafford, para muchos una final anticipada de la Champions, exigirá lo mejor de un equipo que se ha mostrado tan sólido en Europa como vulnerable en el torneo de la regularidad. El partido del Camp Nou (0-0), en el que los azulgranas jugaron uno de los mejores partidos de la temporada, anima a los más escépticos a creer en las posibilidades de este equipo. El recuerdo de la final de París sigue aún muy vivo en la afición azulgrana y casi nadie se resiste a soñar en volver a levantar la Copa de Europa. El primer paso, cuando parecía muy difícil, ya está dado, ahora mañana hay que hacer bueno el 0-0 del Camp Nou y lograr el pase a la final.